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El sindicato de petroleros que lidera Guillermo Pereyra volvió a reclamar un permiso al Gobierno nacional para comprar 300.000 vacunas contra el Covid-19 y advirtió que si no lo consiguen paralizarán todas las actividades de los hidrocarburos en Vaca Muerta desde la próxima semana.

Según pudo saber el diario Ámbito Financiero, la comisión directiva del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa reclamó al Poder Ejecutivo que habilite la adquisición de vacunas de forma particular, con el fin de aplicarlas a los más de 22.000 trabajadores petroleros y sus familias. El 50% restante de las dosis serán donadas para las tres provincias, a cambio de una asistencia en la logística y la aplicación.

Pereyra aseguró a Ámbito que mantienen contacto y tienen respaldo de las autoridades provinciales para iniciar una gestión ante Nación por el “nivel impresionante” de contagios en el sector.

Según relató, una sola empresa petrolera de unos 600 empleados ya tuvo 90 contagios y al menos ocho trabajadores ya fallecieron por coronavirus. “Nosotros queremos comprar las vacunas, pero hay trabas burocráticas y no la pueden comprar los particulares. No es claro cómo se puede hacer para comprarlas”, sostuvo.

El gremialista confesó que el sindicato está dispuesto a pagar por las vacunas, si una provincia logra la gestión y organiza la distribución. “No conocemos el mecanismo para hacerlo porque no somos un organismo oficial y no nos saben decir cómo hacerlo, incluso hay empresas que también están haciendo gestiones y quieren hacer compras”, afirmó.

“La gente está desesperada por la cadena de contagios que hay, y la única manera de pararlo es con las vacunas”, agregó, y aclaró que “no le quieren sacar la vacunas a nadie”, teniendo en cuenta la prioridad establecida para mayores, educadores, personal de salud o personas de riesgo.

El sindicato habría realizado consultas con un importante laboratorio para conseguir miles de dosis de AstraZeneca que no se aplicarán en uno de los países de Asia con mayor nivel de inmunización y que el precio que se busca pagar es el mismo del Estado nacional, que ronda los u$s20 las dos dosis. En ese caso, el gremio debería desembolsar alrededor de u$s6 millones.

“Vemos con impotencia como compañeros nuestros mueren afectados por el COVID. Necesitamos inmunizar a todos los trabajadores que cumplen tareas en la industria hidrocarburífera. Somos esenciales y estratégicos”, enfatizó Pereyra.

El sindicato dio un plazo de una semana para obtener la autorización que permita avanzar en la compra de vacunas con fondos sindicales. “El próximo viernes 11, si no hay respuestas a nuestro pedido nos vamos a retirar de los puestos de trabajo para resguardar la salud de los todos compañeros”, advirtió Pereyra, y recordó “mediante nota hemos planteado esta situación a las autoridades de salud y hasta ahora no hemos logrado nada”.

“Estamos trabajando duramente con nuestro sistema de salud, pero necesitamos que nos permitan comprar las vacunas para tener otro nivel de respuesta sanitaria. No podemos esperar más”, concluyó.

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