La cápsula Dragón, nave de NASA y SpaceX, aterrizó con éxito en el golfo de México

El despliegue del segundo grupo de paracaídas de la aeronave fue la antesala de la conclusión de la que es considerada una “misión histórica”.

Doug Hurley y Bob Behnken amerizaron con éxito este domingo a bordo de la cápsula Dragon Endeavor con la que partieron el sábado desde la Estación Espacial Internacional.

El primer contacto de los astronautas estadounidenses con la superficie del planeta se produjo sobre las aguas del golfo de México, cerca a las costas de Florida (sureste de EE.UU.) a las 14:48 hora local (18:48 GMT) de este domingo.

El barco Navigator, de SpaceX, lo aguardaba a unas tres millas náuticas del lugar para la recuperación de la nave.

Los dos astronautas se encuentran “bien”, según informó una portavoz de la NASA, y serán sometidos a chequeos médicos antes de viajar por vía aérea a Houston (Texas).

El éxito de la operación se percibe como una muestra de que Estados Unidos tiene, de vuelta, un sistema eficiente para poner tripulación en órbita y lograr su retorno.

Interior de la cápula Dragon

Una cualidad que no se había visto desde 2011, cuando el país desistió de seguir usando transbordadores.

La agencia espacial estadounidense NASA venía planeando externalizar el transporte de tripulación a la Estación Espacial Internacional (EEI) desde comienzos de los años 2000 y logró un acuerdo con la empresa privada SpaceX.

El proceso

Los técnicos encargados de monitorear la misión siguieron protocolos estrictos de evaluación de las condiciones de viento y oleaje y analizaron esos factores hasta el último momento antes de dar la aprobación final para el reingreso.

Dada la luz verde, la cápsula de Hurley y Behnken encendió sus propulsores para comenzar a abandonar la órbita y descendió a alta velocidad.

Histórico

Han pasado 45 años desde que la última cápsula tripulada de EE.UU. hizo un retorno sobre el océano.

La anterior vez fue un vehículo Apollo que volvió al océano Pacífico después de un trayecto cercano a una nave soviética Soyuz sobre la Tierra.

Como antesala del retorno, Doug Hurley contó haber leído los informes de ese episodio y explicó que los astronautas podían experimentar náuseas cuando se balanceaban en el agua esperando a las embarcaciones de rescate.

“Hay bolsas si se necesitan, y las tendremos a mano”, señaló el viernes.

Con buen ánimo afirmó que también tendrán “algunas toallas a mano también”.

“Si eso tiene que suceder, ciertamente no sería la primera vez. Las personas que vuelan en el espacio saben que a veces ir cuesta arriba puede tener un efecto en su sistema y otras veces cuesta abajo. de la misma manera “.

Los astronautas despegaron a finales de mayo en la cápsula Crew Dragon, desarrollada por la NASA y SpaceX, rumbo a la Estación Espacial Internacional.

Su ascenso se produjo en un cohete Falcon-9, también proporcionado por SpaceX, y se consideró como el inicio de una nueva era en los vuelos espaciales estadounidenses, un hecho histórico.

La NASA decidió que ya no poseerá ni operará vehículos de transporte de tripulación en órbita terrestre, por lo que empezó a comprar este servicio a socios comerciales como la empresa de Elon Musk.

SpaceX, con base en California, se convirtió así en el primer proveedor.

Fuente: BBC Mundo