Jair Bolsonaro echaría por tercera vez a su ministro de Salud, un militar acusado de genocidio

El vicepresidente de Brasil, general retirado Hamilton Mourao, afirmó que el presidente Jair Bolsonaro reemplazará “próximamente” al ministro de Salud, el general en actividad Eduardo Pazuello, quien hoy cumple dos meses en el cargo, cuando el país ya superó los 1,9 millones de infectados de coronavirus y los 73.000 muertos.

El anuncio de Mourao se dio en el marco de un álgido debate provocado porque el juez Gilmar Mendes, del Supremo Tribunal Federal, acusó al Ejército de “asociarse al genocidio” y haber instalado 28 oficiales en las áreas de decisión del Ministerio de Salud sin tener especialistas en la materia para enfrentar la pandemia.

“Todo indica que será sustituido próximamente por el presidente”, dijo Mourao al canal Globonews, mientras que el mandatario se encuentra confinado en el Palacio de la Alvorada desde hace una semana, luego de haber anunciado que tenía coronavirus.

Pazuello, un general especialista en logística que actuó en la crisis migratoria venezolana en el norte de Brasil, asumió el 15 de mayo en forma interina tras la renuncia del oncólogo Nelson Teich al cargo de ministro.

Teich estuvo un mes en el cargo luego de reemplazar al traumatólogo Luiz Mandetta, pero ambos dejaron su puesto porque el presidente se negaba a las políticas de distanciamiento de la pandemia y los obligaba a firmar un protocolo para administrar cloroquina en cualquier fase del tratamiento de la Covid-19.

“Pazuello es interino”, dijo Mourao, quien rechazó la acusación de genocidio de Mendes.

El Ministerio de Defensa accionó a la fiscalía general para que el juez Mendes explique sus dichos sobre genocidio.

El magistrado de la alta corte también recordó en declaraciones realizadas en las últimas horas que Bolsonaro puede ser denunciado ante la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya por omisión ante la salud pública de la población, sobre todo por haber negado la pandemia.

Mourao afirmó que el Gobierno quiere dejar claro que los generales deberán pasar a retiro antes de aceptar sumarse a las primeras filas de la administración federal.

“No queremos traer a las fuerzas militares al Gobierno y no queremos que la política entre en los cuarteles”, apuntó Mourao.

Fuente: Télam