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Ganancias: nuevamente se paraliza la fábrica de Toyota

La automotriz Toyota tampoco trabajará este sábado, pese a tener todo dispuesto para fabricar 600 vehículos en dos turnos, por no haber podido consensuar la cantidad mínima de operarios que necesita para llevar adelante esa tarea, según aseguraron fuentes del sector.

Es la segunda vez en la semana que ocurre, tras no haber podido producir el martes, día feriado. Entre las dos jornadas, la fábrica terminará sin fabricar 1.200 unidades, que equivalen a unos 20 millones de dólares en exportaciones y alrededor de 1.000 millones de pesos que el Fisco dejará de recaudar.

Las fuentes señalaron que los motivos de ese ausentismo generalizado podría ser la incidencia del Impuesto a las Ganancias sobre los salarios de los operarios, debido a que la quita en los recibos de sueldo a cuenta de ese impuesto no justificaría ir a trabajar una jornada de ocho horas en un día franco.

Dentro de Toyota no quisieron hacer comentarios sobre la situación. Tampoco hubo respuesta desde el Sindicato de Mecánicos (Smata), gremio donde están encuadrados los 4.800 operarios de la fábrica de Toyota, ubicada en la localidad bonaerense de Zárate.

Toyota de Argentina es la automotriz local que más vehículos produce. En 2019 su participación en en el total de la producción automotriz superó el 40% y el año pasado, con casi 94.000 unidades fabricadas en plena pandemia, representó 36% de todo el sector. En la fábrica de Zárate se produce la pick up Hilux y la todo terreno SW4. Actualmente hay lista de espera de hasta seis meses en las concesionarias locales para este tipo de modelos.

Para abastecer la demanda, la fábrica trabaja a dos turnos, con horas extra tanto dentro de las jornadas normales como en días francos y feriados. Y fue en ese contexto de trabajo sin mucho margen para detenerse que esta semana surgieron corto circuitos fuera de agenda.

“En Toyota hay trabajando muchos chicos jóvenes que son reacios a ir un día feriado, porque el descuento de Ganancias les representa mucho más que el esfuerzo de ir”, señaló un empresario integrante de la cadena de valor de la compañía, que está al tanto de las tareas cotidianas.

En teoría, la diferencia que se paga en las horas extra trabajadas durante días francos y feriados no debería pagar Ganancias. Pero las fuentes del sector aseguraron que en la industria automotriz, no sólo en Toyota, ese criterio no necesariamente es aplicado. “Cuando la cuenta arroja que se superó cierto límite de remuneración, se les aplica una escala del impuesto superior”, aseguraron.

En esa situación se encuentran, en los hechos, más de dos millones de trabajadores en relación de dependencia que hoy pagan Ganancias. Y para muchos de ellos realizar horas extra termina representando un dilema, ya que la retención a cuenta del impuesto en el salario puede terminar neutralizando la remuneración por el trabajo realizado.

Un dato no menor dentro de la fábrica de Zárate es que necesita un alto porcentaje de sus operarios para poder sostener la jornada de producción. Esa fue la razón por la cual el año pasado la empresa salió a contratar de manera temporaria 400 operarios, para que reemplazaran a aquellos que, por edad o situación de salud, debieron permanecer en sus hogares. “Se necesitan unos 4.800 operarios para sostener la producción. Si hubiera un ausentismo del 10% en un día, ya no se puede producir”, detalló un proveedor.

De las 600 pick ups y vehículos todo terreno que no se fabricaron el martes, sumados a otros 600 que no se harán este sábado, dos tercios (800 vehículos) tenían como destino la exportación a Brasil y otros 20 destinos dentro de la región. Con un precio FOB promedio de 25.000 dólares por unidad, el país perdió generar exportaciones por unos 20 millones de dólares, sólo por esos dos días no trabajados. Pero además, la AFIP se perdió una recaudación directa de un millón de dólares en concepto de 5% de derechos de exportación (la exención a este impuesto que anunció el Gobierno recién estará vigente pasado mediados de año).

Las restantes 400 unidades, a un precio interno al público promedio de de 3,5 millones de pesos, hubieran generado una recaudación extra de más de 830 millones de pesos. ¿El motivo? Según un trabajo de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA), en el precio de cada vehículo producido en la Argentina la incidencia de los impuestos es de 59%. Seis de cada diez pesos que cuesta un cero kilómetro “industria nacional” se va en impuestos nacionales, provinciales y municipales, según la entidad que agrupa a las terminales automotrices. Sumados a los dólares no percibidos por las retenciones a la exportación, el costo fiscal de esas dos jornadas sin producción terminará rondando los 1.000 millones de pesos.

Fuente: Clarín