Ex Miss Argentina condenada por matar borracha a un inspector municipal fue liberada

La ex Miss Argentina, Rocío Santa Cruz, está libre desde el sábado. La modelo estaba presa desde febrero por violar la prohibición para salir del país impuesta por la justicia de Misiones en el mismo fallo que la condenó a cuatro años de prisión por atropellar y matar cuando manejaba borracha a un hombre en 2016.

Según publica TN, la jueza Georgina López Liva hizo lugar al pedido de Hábeas Corpus presentado por la defensa y dejó en libertad a la exabogada de la Afip hasta tanto la sentencia quede firme. En las últimas horas, Santa Cruz habló con los medios por primera vez y aseguró que se siente arrepentida por lo que pasó.

«Tengo que arrepentirme de muchas cosas. Las cosas pasan por algo, eso es así y le tienen que pasar a ciertas personas. Uno piensa que a uno nunca le va a pasar, pero después te pasa, entonces cuando pasa uno debe afrontar la realidad”, sostuvo la joven en una nota con Canal 12, en la que además contó que tuvo que consumir diferentes tipos de fármacos para salir de la depresión que sufrió en los últimos años.

«Nadie le devuelve este ser querido a su familia», se lamentó la modelo, aunque dijo haber sido también una víctima de la «justicia machista». «Hubo varios accidentes protagonizados por hombres, y hasta hoy no se vieron sus caras en los diarios ni fueron atacados de la manera en que fui atacada yo», sostuvo Santa Cruz, y añadió: «Me gustaría que la sociedad sepa que encarcelar a las personas no es la solución a los problemas porque las personas salen peor y no pueden reinsertarse en la sociedad, es muy difícil vivir en un ámbito de encarcelamiento, alejado de la familia y de los afectos».

El caso

En enero de 2016 Rocío Santa Cruz volvía a su casa en estado de ebriedad cuando se cruzó con el inspector municipal Ramón Cabrera, que iba en moto. Después de atropellar al hombre no detuvo su marcha, pero la policía la detuvo unas horas después gracias al testimonio de un taxista que fue testigo del choque y la siguió.

El Peugeot 408 de Santa Cruz, con abolladuras en la parte delantera, estaba guardado en el garage de su casa. Las pericias después terminaron de incriminarla al revelar que no solo conducía a una velocidad excesiva cuando se produjo el impacto sino que además manejaba con una alta graduación alcohólica.

A fines de 2018, el juez Correccional y de Menores César Jiménez la condenó a cuatro años de prisión efectiva y a diez de inhabilitación para conducir, pero dejó en suspenso el cumplimiento de la pena hasta que el fallo quedara firme. Entre las condiciones para mantener su libertad estaba la de no salir del país, un requisito que la joven rompió en diciembre cuando viajó con su pareja a Perú.

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